El GIC (Generador Inductivo de Calor), permite aplicar en los tratamientos fisioterápicos de rehabilitación y estética una moderna concepción en termoterapia.
El GIC consta de un aplicador con ampolla de vidrio gaseoso que se coloca en íntimo contacto con la piel, donde actúa por transferencia de una corriente de microondas, la que genera calor local mediante una acción de transferencia capacitiva, logrando así una hiperemia localizada, con el consiguiente aumento del aporte sanguíneo con nutrientes, oxígeno, y metabolitos endógenos activos que actúan sobre la piel envejecida, deshidratada y dañada.
A diferencia de los generadores tradicionales de calor terapéutico que actúan a nivel superficial y por períodos breves de tiempo, el GIC actúa provocando un calor endógeno en la profundidad del tejido, donde permanece mucho más tiempo, y de intensidad mayor, por lo que se obtienen mejores resultados y en menor tiempo.
La aplicación del GIC encuentra su indicación en el campo de la estética para tratamiento de trastornos por envejecimiento cutáneo, ya que por su mecanismo de acción facilita la regeneración, nutrición y revitalización de la piel hidratándola, e incrementa el riego sanguíneo y la oxigenación disminuyendo la acción de los radicales libres. Por lo antedicho, la aplicación del GIC está indicada en arrugas, estrías, celulitis y alopecias. También es muy útil como coadyuvante en limpieza de cutis ya que favorece el ablandamiento de la capa lipídica.
En el campo de la rehabilitación, este método esta indicado en afecciones traumáticas, reumáticas y musculares como contusiones, contracturas musculares, tendinitis, u otras afecciones en las cuales se necesite la acción del calos profundo y localizado.
El GIC  incluye dos accesorios aplicadores vidriados de distintos tamaños.

 

 

 

 

 

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