Una dieta rica en hidratos de carbono refinados puede aumentar el riesgo de degeneración macular asociada a la edad.

Según un estudio prospectivo publicado en octubre en el American Journal of Clinical Nutrition las personas que consumen abundantes hidratos de carbono refinados tienen más riesgo de degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y una dieta con un índice glucémico (IG) más bajo reduce ese riesgo.

El autor principal del estudio Dr. Chung-Jung Chiu del Jean Mayer US Department of Agriculture Human Nutrition Research Center on Aging (USDA HNRCA) de la Tufts University, Boston, Massachusetts afirma en un comunicado de prensa que "según nuestros datos, las personas del grupo con un índice glucémico alto tienen más riesgo de progresión de la DMAE, sobre todo los que están en fase avanzada [y que] los participantes que consumen más hidratos de carbono refinados tenían un 17% más probabilidad de sufrir ceguera por DMAE que el grupo que consume menos hidratos de carbono refinados".

El objetivo de este estudio fue analizar de forma prospectiva la influencia del índice glucémico dietético basal, calculado como la media ponderada del índice glucémico de los alimentos, en la progresión de la DMAE.

El índice glucémico dietético de los 3.977 participantes en el Age-Related Eye Disease Study (AREDS) se clasificó como mayor o menor que la media según el sexo (mujeres: 77,9; hombres: 79,3). El rango de edad fue de 55 a 80 años y el 58% de los participantes eran mujeres. Los investigadores clasificaron los 7.232 ojos sin DMAE avanzada en una de las tres categorías de DMAE: grupo 1 (pequeñas drusas no extendidas), grupo 2 (drusas intermedias, pequeñas drusas extendidas o anomalías pigmentarias) o grupo 3 (drusas grandes o drusas intermedias extendidas). Para determinar la relación entre el índice glucémico dietético y el riesgo de DMAE, la regresión múltiple de Cox del riesgo instantáneo proporcional permitió estimar el tiempo de progresión máxima de la DMAE.

Durante 8 años de seguimiento (media 5,4 años), el riesgo global de progresión con ajuste multifactorial era significativamente mayor en el grupo de índice glucémico dietético alto que en el grupo de índice glucémico dietético bajo (riesgo relativo: 1,1; intervalo de confianza del 95%: 1-1,2; p= 0,047). El riesgo de progresión era un 5% mayor en el grupo 1, un 8% mayor en el grupo 2 y un 17% mayor en el grupo 3 (p<0,001).

Los investigadores calcularon que el consumo de una dieta con un índice glucémico bajo podría prevenir la aparición de un 7,8% de casos nuevos de DMAE avanzada en 5 años.

Según el Dr. Allen Taylor, director del Laboratory for Nutrition and Vision Research at the USDA HNRCA "un cambio de dieta puede ser la medida preventiva más práctica y rentable contra la progresión de la DMAE [y] es sorprendente que se haya prestado tan poca atención a la relación entre DMAE y los hidratos de carbono y que no se haya identificado una medida no invasiva eficaz que retrase la progresión de la DMAE."

Las limitaciones del estudio son la dificultad para determinar el momento exacto de la progresión, los posibles cambios dietéticos durante el período de estudio y otros posibles factores de confusión como la actividad física, la diabetes y el nivel socioeconómico.

El Dr. Taylor señala que "creemos haber identificado una medida preventiva con muy poco coste o esfuerzo personal que podría retrasar la pérdida de visión debilitante". "Limitar el consumo de bebidas con azúcar añadido o sustituir el pan blanco por pan integral en las personas mayores en riesgo podría reducir un 8% el número de casos de DMAE avanzada en 5 años. Esto equivale a salvar la vista de 100.000 personas aproximadamente".

El US Department of Agriculture, the National Institutes of Health, y el Johnson and Johnson Focused Giving Program subvencionan este estudio. Los autores han declarado no tener ninguna relación financiera relevante.

American Journal of Clinical Nutrition. 2007; 86: 1210–1218


La dieta con un índice glucémico bajo retrasa la progresión de la degeneración macular asociada a la edad

 

Según los últimos resultados a largo plazo del Age-Related Eye Disease Study (AREDS) las personas con una dieta con un índice glucémico alto tienen más riesgo de progresión de degeneración macular asociada a la edad (DMAE).

Un póster presentado en el congreso anual de la Association for Vision and Research in Ophthalmology (ARVO) señala que el consumo de hidratos de carbono muy refinados puede elevar el riesgo de progresión de DMAE hasta un 17%.

Esta nueva serie de resultados del AREDS confirma los hallazgos de años anteriores y demuestra que el efecto de la dieta en la DMAE es aún mayor de lo esperado. El Dr. Chung-Jung Chiu, profesor adjunto de Oftalmología en la Tufts University afirmó a Medscape que los resultados a largo plazo demuestran una relación más firme entre la dieta rica en hidratos de carbono refinados y la DMAE.

La rama DMAE del AREDS es un estudio clínico a largo plazo subvencionado por el US National Eye Institute en el que participan más de 4.757 personas al menos con DMAE en fase inicial. La incorporación al estudio se inició en noviembre de 1992 y finalizó en enero de 1998, con un seguimiento mínimo de 5 años.

Se analizaron los resultados en 3.977 participantes de 55 a 80 años de edad con riesgo de progresión de DMAE. Se distribuyeron en tres grupos un total de 7.232 ojos sin DMAE avanzada: el grupo 1 estaba formado por 2.697 ojos sin drusas, el grupo 2 por 1.781 ojos con una o más drusas intermedias, drusas extensas o anomalías pigmentarias asociadas a DMAE y el grupo 3 por 2.754 ojos con una o más drusas grandes o intermedias. Los ojos restantes tenían DMAE avanzada y quedaron excluidos del estudio.

Al principio del estudio se facilitó a los pacientes un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos del que los investigadores extrapolaron el índice glucémico dietético global de cada participante. En conjunto, 3.541 ojos pertenecían a personas con un índice glucémico dietético alto y 3.691 ojos a personas con un índice glucémico dietético bajo. En el estudio se analizó el riesgo de progresión durante 8 años con un seguimiento medio de 5,4 años.

Las personas con un índice glucémico alto tenían en general 7,8% más probabilidad de progresión de la DMAE que con un índice glucémico bajo. Aquellas con un índice glucémico dietético alto que pertenecían al grupo 1 tenían un 5% más probabilidad de progresión que sus homólogas con un índice glucémico bajo. En el grupo 2 la probabilidad de progresión era un 8% más alta y en el grupo 3 un 17% mayor.

El Dr. Chiu señala que la importancia de los resultados está en que demuestran que un índice glucémico dietético bajo puede reducir el riesgo de progresión de la DMAE. Los investigadores calculan que una reducción del índice glucémico dietético en más del 50% de la población de mayor edad durante 5 años podría evitar más de 100.000 nuevos casos de DMAE avanzada solo en EEUU.

Otro estudio relacionado, el Blue Mountains Study, reveló recientemente en una población más amplia que el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono refinados era un factor pronóstico de aparición de DMAE temprana.

La Dra. Shweta Kaushick que participa en este último estudio señala que puede resultar útil informar al paciente sobre el índice glucémico de determinados alimentos. Los alimentos que contribuyen a disminuir el índice glucémico dietético son las leguminosas, la avena, el arroz basmati, el salvado, los cereales integrales e incluso la pasta si se cocina al dente (un poco dura). Los alimentos que contribuyen a elevar el índice glucémico dietético son la harina de avena instantánea, la pasta demasiado cocida, el pan blanco y muchos tipos de patatas.

Por regla general es más probable que los alimentos más procesados aumenten la glucemia y que los alimentos menos procesados y más “integrales” ofrezcan protección cardiovascular.

 

El NIH, Johnston & Johnston, y la American Health Assistant Foundation subvencionan el AREDS Study.

Fuente:  MEDCENTER

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