Constipación:

ESTREÑIMIENTO, CONSTIPACIÓN, SEQUEDAD DECÍA  D’ALEMBERT QUE:

VIENTRE, PEREZA INTESTINAL.... 

                           por el Profesor Doctor Juan Esteve Dulin 1976.

 

“la única dicha pura en esta vida consiste en satisfacer plenamente cada mañana la más grosera de nuestras necesidades”.  Normalmente, cada comida debiera formar un “bolo fecal”, para ser evacuado, (“ALIMENTACION RACIONAL HUMANA”) entre las 10 o 12 horas después de haber comido.      Si tal accion no se produce es porque hay retención, por pereza intestinal o constipación.  Si persiste ese defecto se irá agravando, provocando fermentaciones, putrefacción, parasitosis, colitis, prosis, espasmos, ulceraciones, fistulas, almorranas, divertículos y tumores.                                                                                               En todo caso, tal afección es una causa de intoxicación permanente de la sangre (TOXEMIA) que se encuentra al origen de la gran mayoría de las llamadas “enfermedades”.                       Con razón, los naturistas e higienistas insisten en iniciar todo tratamiento por la cura del ESTREÑIMIENTO.                            Aunque pueda parecer una manía, insistimos incansablemente en recomendar al principio de toda iniciación bioculturista EL DESCANSO DIGESTIVO, por el AYUNO Y EL BAÑO INTERNO. Recomendamos luego la vuelta a la alimentación NORMAL, que no es nunca la ALIMENTACION CORRIENTE, sino la dieta natural del ser humano, a base de FRUTAS, ENSALADAS CRUDAS, ALGUNA VERDURA, ALGUN TUBERCULO, O CEREAL INTEGRAL, OLEAGINOSOS, eventualmente, siendo bien tolerado, algunos OVOLACTICINlOS, debidamente combinados.                                Pan o galletas de harina integral, o copos de trigo integral, tomados una vez al día, con frutas dulces o ensalada cruda,   suelen constituir una buena solución, cuando bien tolerados.

Puede ser necesario, en caso de gran sequedad de vientre, de recurrir a algunos clisteros, lavativas de retención y hasta          algún laxante vegetal suave (agar-agar, zaragatona, cáscara sagrada) aunque trataremos de evitarlos, con abundancia de  frutas frescas y desecadas, especialmente ciruelas o pasas            de higos remojadas. Un vaso de agua en ayunas, basta a        menudo para estimular la evacuación.

Reeducar además el intestino con la respiración yogui y otros ejercicios abdominales. Evacuar en cuclillas, en el  campo, o en el inodoro “a la turca” es          siempre más conveniente que sentarse               en el inodoro.                                                                                         La ducha de bidet y bañitos cortos de asiento con fricción favorecen también, la reeducación de este importante          emuntorio.


Profesor Doctor Juan Esteve Dulin: "Guia de la Salud"    Edición 1976

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